LOS SERVICIOS PÚBLICOS CON TARJETA PREPAGO, UN SISTEMA INICUO
Oficina de Prensa, Senador Jorge Enrique Robledo, Bogotá, 11 de agosto de 2009.
Las empresas de servicios públicos están optando por ofrecer los servicios mediante el sistema de tarjeta prepago, como ya ocurre en Medellín, de tal manera que la gente, por ejemplo, solo cuenta con luz eléctrica diez o quince días al mes o unas cuantas horas al día, denunció el senador Jorge Enrique Robledo en el debate al ministro de Minas y Energía, el presidente de la Comisión Reguladora de Energía y Gas, CREG, y la superintendente de servicios públicos, que tuvo lugar hoy en la Comisión Quinta. Con el sistema prepago, que solo en Medellín llegará a 195 mil usuarios, “se está obligando a ahorrar consumo en beneficio del alza en las tarifas”, explicaba un ama de casa en Manizales.
El período de privatizaciones, que se vendió a los colombianos con el cuento de que bajarían las tarifas, es al contrario el de las más escandalosas alzas. El senador del Polo denunció cómo entre 1991 y 2009, las tarifas de energía eléctrica se incrementaron en especial para los estratos bajos y medios. En el caso de los llamados “altos”, Robledo explicó como a estos, donde viven 445 mil hogares a quienes no se puede calificar como magnates, se les impuso un impuesto del 20 por ciento para financiar los subsidios de los estratos 1, 2 y 3. En contraste, los monopolios y trasnacionales, después de exenciones, apenas pagan impuesto de renta del 9 por ciento.
El senador del Polo explicó que nos es verdad que las utilidades de las empresas sean del orden del 10 por ciento, porque ese porcentaje supone un impuesto de renta del 33 por ciento, tasa que nunca pagan.
La participación de las tarifas de energía en el ingreso de los ciudadanos es cada vez mayor, lo que significa que las familias están dejando de comer, de vestirse y de cuidar de la salud para evitar que las empresas les corten el servicio.
El senador Robledo concluyó señalando que las empresas de servicios públicos están siendo tomadas por el capital extranjero y se las está acondicionando para que den utilidades de monopolio, tal como lo ordena la misma Ley 142 de 1994, utilidades que se llevan al exterior.