Sector financiero sigue su ritmo de ganancias; entre enero y febrero sus utilidades aumentaron 67%
Se debió al impulso por los resultados de comisionistas y fondos de pensiones. Los bancos mantienen el ritmo de utilidades de 2008, a pesar de la crisis.
Aunque mucho se ha hablado de la buena salud del sistema financiero colombiano, que está sólido en comparación con sus homólogos del mundo desarrollado, lo que poco se ha mencionado es que también está en una condición muchísimo mejor que el resto de actividades económicas del país.
Mientras las cifras del Dane muestran que el comercio y la industria comenzaron este año con el pie izquierdo, registrando caídas en todos sus indicadores, el sistema financiero no solo sigue ganando, si no que adicionalmente sus utilidades crecen más que en 2008.
Según la Superfinanciera, entre enero y febrero de este año el sistema financiero (conformado por establecimientos de crédito, aseguradoras, fondos de pensiones, fiduciarias, comisionistas de bolsa, casas de cambio y banca de segundo piso) ganó 1,21 billones de pesos, 67,5 por ciento más que en igual lapso del año pasado. En febrero del 2008 sus ganancias crecían 34 por ciento.
El buen resultado de la industria financiera luce contradictorio en momentos en que muchos mencionan la posibilidad de que Colombia ya estaría en recesión (por ejemplo el banco estadounidense JPMorgan estima que en el primer trimestre de este año el país decreció 0,5 por ciento, que sumado al 0,7 por ciento del cuatro trimestre del 2008 confirmarían la recesión).
Sin embargo, analistas que siguen de cerca al sector consideran que las mayores utilidades se basan principalmente en una situación coyuntural que tiene que ver con los mercados de valores.
El año pasado, por esta época, estaban muy mal y por eso las pérdidas de las bolsas se trasladaron a los balances de comisionistas, fondos de pensiones e incluso de los mismos bancos.
Este año la historia es diferente, pues si bien las bolsas no están en su mejor momento, no están perdiendo y cualquier punto que se valoricen implica una gran ganancia para el sector financiero debido a las inversiones que tiene allí, en especial en títulos de deuda del Gobierno (que entre enero y febrero avanzaron 1,87 por ciento, según el índice Ites).
Si bien las ganancias de los establecimientos de crédito (bancos, corporaciones financieras y compañías de financiamiento comercial) son las que más pesan en el resultado total del sistema financiero (a febrero sumaron 901.005 millones de pesos), no son las que más crecen, pues registraron un alza anual del 39 por ciento, frente a incrementos de utilidades por encima del ciento por ciento en las administradoras de pensiones y cesantías, las comisionistas de Bolsa y las casas de cambio.
Un buen negocio
Pese a que este año la crisis externa se agudizó y con ella sus implicaciones en Colombia, los 18 bancos que operan en el país han mantenido en el 2009 el mismo ritmo de crecimiento de ganancias registrado en el 2008.
Estefanía León, analista de Correval, explica que los buenos resultados se deben a que las tasas de interés siguen altas, dado que la política del Banco de la República tiene un rezago casi de seis meses, lo que implica que aún no se sienten los recortes de tasas que empezó a aplicar desde diciembre pasado.
"El negocio bancario es particular, cuando los intereses están bajos les va bien porque tienen más demanda de crédito y ganan por volumen y, cuando están altos, se reduce la cantidad, pero perciben más por cada crédito", explica y aclara que esta dinámica se mantiene siempre que no haya problemas de liquidez, lo cual por ahora no se ve en el sistema.
El desempleo marca 8.5% en marzo a un nivel de hace un cuarto de siglo
La tasa de desempleo en Estados Unidos en marzo trepó al máximo nivel desde 1983 y la economía perdió más de 650,000 empleos por cuarto mes consecutivo, señal de que más reducciones en el gasto podrían demorar una recuperación.
La tasa de desempleo aumentó a 8.5 por ciento, como se había previsto, de 8.1 por ciento en febrero, dijo ayer en Washington el Departamento de Trabajo. Los empleadores despidieron a 663,000 trabajadores, con lo cual las pérdidas totales desde que comenzó la recesión se elevaron a 5.1 millones, la mayor contracción en la era de posguerra.
La desaparición de empleos y la paga menguante significan que la promesa del presidente Barack Obama de crear o salvar 3.5 millones de empleos mediante reducciones impositivas y gasto gubernamental puede ser insuficiente para revivir la mayor economía del mundo. El presidente de la Reserva Federal, Ben S. Bernanke, ha admitido que la tasa de desempleo podría superar el 10 por ciento de empeorar las circunstancias.
''El mercado laboral ha empeorado'', dijo antes del informe Conrad DeQuadros, economista primero de RDQ Economics LLC en Nueva York. ``Las condiciones débiles del mercado laboral harán que el gasto del consumidor sea débil durante la mayor parte del 2009''.
Los despidos se han estado propagando de productores fabriles como Johnson Controls Inc. y Dana Holding Corp. a proveedores de servicios como International Business Machines Corp. e incluso al Servicio Postal de Estados Unidos.
Las revisiones sustrajeron 86,000 trabajadores de las plantillas de enero, en tanto la caída de 651,000 de febrero no fue revisada.
La última vez que la tasa de desempleo fue de 8.5 por ciento fue en noviembre de 1983, cuando la economía se estaba recuperando de la recesión de 1981-82, que elevó la tasa a casi 11 por ciento. El entonces presidente de la Reserva Federal, Paul Volcker, aumentó los tipos de interés para contener el disparo de la inflación tras la crisis del petróleo de la década de los setenta.
Se esperaba que las plantillas se achicaran en 660,000 puestos de trabajo, según la mediana de pronósticos de 80 economistas encuestados por Bloomberg News. Los cálculos iban de 525,000 a 750,000 despidos.
Los pronósticos de la tasa de paro variaban entre 8.2% y 8.7%.
El informe mostró que el personal de fábricas se redujo en 161,000 tras una caída de 169,000 el mes previo. Los economistas pronosticaron una mengua de 160,000. La disminución incluyó una pérdida de 17,500 empleos en las industrias automovilística y de repuestos.
El bajón fabril que comenzó hace más de un año puede intensificarse si General Motors Corp. se ve forzada a quebrar, dijeron los economistas. Pueden perderse hasta 1 millón de empleos adicionales de automovilísticas y el desempleo treparía a 11 por ciento, dijo Joseph LaVorgna, economista jefe para Estados Unidos de Deutsche Bank Securities en Nueva York.
La contracción de los fabricantes de autos ya ha repercutido por toda la industria. Johnson Controls, fabricante de interiores y baterías de autos, dijo el mes pasado que cerrará 10 fábricas y eliminará unos 4,000 empleos.
Dana, fabricante de ejes de camiones que salió de la quiebra en el 2008, dijo que aumentará los despidos a 5,800 este año, 800 más de lo anunciado previamente. ''Estamos tomando las medidas difíciles necesarias para sobrevivir'', dijo John Devine, jefe de Dana