Estado colombiano ha eliminado 68 entes estatales en seis años
Así lo revelan las cifras de la Contaduría General de la Nación, que indican que entre 2002 y 2008, las entidades del Gobierno, del orden nacional han pasado de 367 a 299.
La Plaza de Bolívar, la Dian, el Banco Agrario, Bancóldex, los edificios de los ministerios y muchas entidades más hacen parte del inventario institucional que tiene un valor de aproximadamente 243,1 billones de pesos.
De acuerdo con el Balance General de la Nación, que examina la Contraloría General de la República, en estas cuentas no se incluyen las transacciones que realizan entre sí los diferentes organismos estatales, las cuales el año pasado ascendieron a 108,5 billones de pesos.
El informe indica que el número de instituciones hayan ido disminuyendo con el paso de los años. En los, y con relación al 2002 cuando inició el actual Gobierno, se cuenta con 68 menos.
No todas han sido liquidadas
De acuerdo con la explicación de la Contraloría, cada año se presentan fusiones, eliminaciones o creaciones de entidades y eso, lógicamente, se refleja de manera directa en el balance anual del Estado central.
Pero, ¿cuál es el sector en el que más tijera ha recibido en los últimos años?
Las cifras indican que este fenómeno ha afectado especialmente a la administración central, en donde se han registrado podas a algunos ministerios y supresión de otras entidades consideradas inoperantes o con alto grado de corrupción.
También salieron de las cuentas otras entidades, por causas diferentes. Entre ellas figuran entes autónomos como universidades, empresas de servicios públicos, compañías industriales y comerciales del Estado y empresas como Telecom, entre otras.
Deudas por 360 billones de pesos
Por el lado de los pasivos, según el informe de la Contraloría, estos ascienden a 360,1 billones.
De esta manera, la administración central presenta un patrimonio negativo, pues al cruzar el valor de sus bienes con las deudas, se registra un déficit de 124,4 billones de pesos, lo que indica que es más lo que el Estado debe que lo que tiene.
Para el ente de control esto lo único que refleja es que cada vez son más reales las cuentas que las diferentes entidades plasman en sus balances.
De otra parte, el activo de la Nación se ha visto incrementado en 65,6 billones de pesos, pues mientras que en el 2002 este sumaba 177,5 billones de pesos (depurando las transacciones entre entidades), en el 2008 alcanzó los 243,1 billones de pesos.
Y en este aspecto, expertos de la Contraloría llaman la atención porque en igual número de años el Presupuesto General de la Nación ha aumentado en 85,4 billones de pesos.
Así, la lectura que le dan a la diferencia de cifras es que la mayor parte de los recursos se han destinado a los gastos de funcionamiento y a programas asistencialistas.
"En dónde están las obras de infraestructura o las nuevas inversiones o el resto de infraestructura", se pregunta la Contraloría General de la República. De acuerdo con los datos, el mayor desequilibrio se refleja entre 2007 y 2008 cuando los activos de la Nación crecieron en 4,4 billones de pesos, pero el presupuesto aumentó 7,8 billones.
En el análisis que la Contraloría les hizo a las cuentas estatales, encontró que el 28 por ciento de los saldos de activos que están incluidos en el Balance General de la Nación de 2008, que se traduce en 68 billones de pesos, se encuentra subestimado, sobrestimado o presenta algún tipo de incertidumbre sobre la existencia del derecho que la Nación tiene sobre ellos.
Esta situación indica, ni más ni menos, que los activos netos de la Nación no son realmente del nivel que se presenta en el Balance.
Los bienes que saldrán a venta
Desde el 2004 el Gobierno definió un programa a través del cual pretende vender las participaciones que tiene en varias entidades. Ya vendió Bancafé, lo que tenía en Davivienda, en el Bancolombia y salió de Granahorrar, así como de una parte de Isagen.
Liquidó empresas como Telecom y la parte de salud del Instituto del Seguro Social.
Hoy trata de vender lo que le resta en esta última empresa, electrificadoras como la de Huila, Boyacá, Caquetá y Meta, las acciones que tiene en 16 fondos ganaderos y en unas 11 centrales de abastos.
Igualmente, trata de vender lo que tiene en el Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, entre otros.
La idea inicial de esta enajenación de activos, era reducir la deuda que tenía la Nación como porcentaje del PIB.
Y hoy, se ha planteado la venta del 10 por ciento de las acciones que el Estado tiene en Ecopetrol para invertir esos recursos en las grandes obras viales que demanda el país.